"La Pérdida": Una conversación profunda con los creadores
En el mundo del cine, hay historias que trascienden el entretenimiento y se convierten en poderosas herramientas para la reflexión y la sensibilización. La Pérdida, el cortometraje conmovedor de Caleido Produccions, es uno de esos proyectos. Abordando el tema de la demencia con una sensibilidad única, esta obra ha tocado los corazones de espectadores de todo el mundo. En esta entrevista exclusiva, nos sumergimos en el proceso creativo detrás de La Pérdida con los talentosos creadores: Samuel Caulín, co-director; Alba De Marcos, guionista; y Claudia Cuenca, directora de arte.
Pregunta: Alba, como guionista de La Pérdida, ¿puedes contarnos cómo surgió la idea de esta historia y qué te motivó a abordar el tema de la demencia?

Alba: La idea de La Pérdida surgió de mi experiencia personal siendo testigo de los efectos del paso del tiempo en personas cercanas a mí. Vi cómo la demencia borra las líneas entre el pasado y el presente, y quería capturar esa experiencia en un formato cortometraje. Mi motivación fue ofrecer una ventana a la realidad de quienes viven con demencia y ayudar a los espectadores a empatizar con su lucha diaria.
Pregunta: ¿Y qué te inspiró para desarrollar la historia, cómo abordaste la complejidad emocional de la demencia en el guion?
Alba: Mi inspiración vino del amor inquebrantable entre una madre y una hija, así como de la fragilidad de los recuerdos. Quería explorar cómo la demencia afecta no solo a quienes la padecen, sino también a sus seres queridos. En el guion, me esforcé por capturar la complejidad emocional de la demencia al mostrar cómo afecta las relaciones y la percepción del mundo en un formato corto pero impactante.
Pregunta: Claudia, como directora de arte, ¿puedes compartir tus influencias estéticas y conceptuales al diseñar la ambientación del cortometraje?

Claudia: Me inspiré en la serie La Mesías por su estética única y su exploración de temas complejos. Quería crear un mundo visual que reflejara la confusión y la nostalgia que experimentan los personajes con demencia en un espacio reducido pero lleno de significado. Jugamos con elementos simbólicos y estilísticos para sumergir al espectador en la mente de la protagonista y su lucha contra el olvido en un cortometraje que despierte emociones y reflexiones en un tiempo limitado.
Pregunta: Samuel, como co-director de La Pérdida, ¿qué aspectos técnicos y narrativos consideraste más importantes al capturar la experiencia de la demencia en la pantalla?
Samuel: Para capturar la experiencia de la demencia de manera auténtica, nos enfocamos en dos aspectos clave: la narrativa emocional y la representación visual. Desde el punto de vista narrativo, queríamos transmitir la confusión y el desconcierto que experimenta la protagonista a medida que sus recuerdos se desvanecen. Esto se reflejó en la estructura del guion y en la forma en que se presentaron los eventos. En cuanto a la representación visual, trabajamos estrechamente con el equipo de dirección de arte para crear un entorno que reflejara la desorientación y la nostalgia asociadas con la demencia. Utilizamos elementos simbólicos y una paleta de colores específica para transmitir estas emociones de manera visualmente impactante. En última instancia, nuestro objetivo era crear una experiencia inmersiva que permitiera al espectador entender y empatizar con la experiencia de la demencia desde una perspectiva única.

La Pérdida es más que un simple cortometraje; es un testimonio conmovedor de la lucha contra la demencia y la pérdida. A través de una combinación de narrativa emotiva y una dirección artística magistral, este proyecto ha tocado los corazones de aquellos que lo han visto. Gracias a Samuel, Alba y Claudia por compartir su visión y su talento con el mundo. Esperamos que La Pérdida continúe inspirando conversaciones importantes sobre la demencia y la humanidad.





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